En esta columna, María José Urrutia aborda cómo Blue Week 2026 evidenció el avance de la economía azul en Chile y el desafío de transformar el océano en un eje estratégico para la innovación, el desarrollo sostenible y la resiliencia climática.
Lo ocurrido en Blue Week 2026, tanto en Puerto Montt como en Santiago, reflejó precisamente ese cambio de mirada. El encuentro reunió a científicos, startups, autoridades, inversionistas y representantes de la industria en torno a una convicción compartida: el océano dejó de ser únicamente un espacio productivo y comenzó a posicionarse como parte de la solución frente a desafíos globales como el cambio climático, la transición energética y el desarrollo sostenible.
Uno de los hitos más relevantes fue la confirmación de una bancada parlamentaria transversal vinculada a la protección del océano y al impulso de la economía azul, integrada por diputados de distintos sectores y apoyada por senadores de diversas tendencias. Esta señal refleja que la agenda oceánica dejó de ser una discusión sectorial y comienza a consolidarse como una prioridad estratégica para el país.